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BOLETÍN 740 - Jueves 1-7-10
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Puedes descargarte el audio del Evangelio de hoy AQUI (sólo estará disponible hoy, mañana se borrará) San Mateo 9, 1-8 Curación del paralítico Mat 9:1 Subió a una barca, cruzó de nuevo el mar y llegó a su ciudad. Mat 9:2 Entonces, le presentaron a un paralítico tendido en una camilla. Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico: -Ten confianza, hijo, tus pecados te son perdonados. Mat 9:3 Entonces algunos escribas dijeron para sus adentros: "Éste blasfema". Mat 9:4 Conociendo Jesús sus pensamientos, dijo: -¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? Mat 9:5 ¿Qué es más fácil decir: "Tus pecados te son perdonados", o decir: "Levántate, y anda"? Mat 9:6 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar los pecados -se dirigió entonces al paralítico-, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. Mat 9:7 Él se levantó y se fue a su casa. Mat 9:8 Al ver esto, la gente se atemorizó y glorificó a Dios por haber dado tal potestad a los hombres. Biblia EUNSA "Es Palabra del Señor" "Gloria a ti Señor Jesús" Meditación:Curación del paralítico Alguna gente tiene miedo, miedo de los milagros de Dios, miedo de la misericordia de Dios, y prefieren vivir sufriendo antes que pedir un milagro para ellos o para otros, antes de irse a confesar y reconciliarse con Dios. ¿Tú tienes miedo de Dios, o eres capaz de rezarle y pedirle cosas imposibles, pero que tu fe te dice que Dios puede dártelas también? Hay algunos que, aunque rezan y mucho, confían más en si mismos que en Dios mismo. Creen que su trabajo, que su inteligencia, es la que les da los éxitos, y aunque rezan a Dios, y pueden rezarle muchas horas al día, no le tienen confianza, no creen en Él, como creyeron esos hombres que le llevaron un paralítico tendido en una camilla, proclamando a los cuatro vientos que confiaban más en Jesús que en si mismos. Y Dios, Jesús, les dió su misericordia y su milagro. Pídeselo también para ti, para éste que sufre y está en su camilla acostado, viendo pasar la vida sufriendo por sus muchos pecados, por su enfermedad o desengaños. Dios puede darte tántas cosas, también la alegría de corazón. Amén. Confía en Dios. P. Jesús © copyright
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Consejo nº 506 .-Para celebrar una fiesta, necesitamos un motivo. Y voy a darte uno: Dios vive contigo. P. Jesús © copyright Puedes comentar aquí lo que te parece el Consejo * * *
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Santo 1 de julio Beato Junípero Serra, (1713-1784) «Siempre adelante, nunca hacia atrás». Este fue el lema de Junípero Serra, cuyas dotes intelectuales, celo misionero, bondad y paciencia produjeron sus frutos en su nativa Mallorca, en México y en los Estados Unidos. Fuente: ACI Prensa
Comentario sobre la biografía del Santo-a, por el P. Jesús Beato Junípero Serra, (1713-1784) “Siempre adelante, nunca hacia atrás”. Eso hacen los santos, por la Gracia de Dios. Cuando quieras ser santo harás esto: “Siempre adelante, nunca hacia atrás”, como hacía nuestro bendito Beato Junípero Serra, que puso en práctica su frase preferida, que le salía del corazón, por la alegría de la evangelización. “Siempre adelante, nunca hacia atrás”. P. Jesús © copyright Puedes comentar aquí lo que te parece la meditación de la Biografía
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Se publica los domingos 8 Carta A ti que deseas ser feliz - CLICAR AQUI
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Se publica los martes PRIMERA PARTE LA PROFESIÓN DE LA FE II Las etapas de la revelación Dios forma a su pueblo Israel nº 64 - CLICAR AQUI * Leer más puntos del Catecismo meditados Puedes comentar aquí lo que te parece la meditación del Catecismo * Ver vídeos puntos del Catecismo meditados
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Se publica los miércoles El matrimonio de Isaac y Rebeca Génesis Capítulo 24 1 Abraham ya era un anciano de edad avanzada, y el Señor lo había bendecido en todo. 2 Entonces dijo al servidor más antiguo de su casa, el que le administraba todos los bienes: «Coloca tu mano debajo de mi muslo, 3 y júrame por el Señor, Dios del Cielo y de la tierra, que no buscarás una esposa para mi hijo entre las hijas de los cananeos, con los que estoy viviendo, 4 sino que irás a mi país natal, y de allí traerás una esposa para Isaac». 5 El servidor le dijo: «Si la mujer no quiere venir conmigo a esta tierra, ¿debo hacer que tu hijo regrese al país de donde saliste?». 6 «Cuídate muy bien de llevar allí a mi hijo», replicó Abraham. 7 «El Señor, Dios del cielo, que me sacó de mi casa paterna y de mi país natal, y me prometió solemnemente dar esta tierra a mis descendientes, enviará su Ángel delante de ti, a fin de que puedas traer de allí una esposa para mi hijo. 8 Si la mujer no quiere seguirte, quedarás libre del juramento que me haces; pero no lleves allí a mi hijo». 9 El servidor puso su mano debajo del muslo de Abraham, su señor, y le prestó juramento respecto de lo que habían hablado. 10 Luego tomó diez de los camellos de su señor, y llevando consigo toda clase de regalos, partió hacia Aram Naharaim, hacia la ciudad de Najor. 11 Allí hizo arrodillar a los camellos junto a la fuente, en las afueras de la ciudad. Era el atardecer, la hora en que las mujeres salen a buscar agua. 12 Entonces dijo: «Señor, Dios de Abraham, dame hoy una señal favorable, y muéstrate bondadoso con mi patrón Abraham. 13 Yo me quedaré parado junto a la fuente, mientras las hijas de los pobladores de la ciudad vienen a sacar agua. 14 La joven a la que yo diga: «Por favor, inclina tu cántaro para que pueda beber», y que me responda: «Toma, y también daré de beber a tus camellos», esa será la mujer que has destinado para tu servidor Isaac. Así reconoceré que has sido bondadoso con mi patrón». 15 Aún no había terminado de hablar, cuando Rebeca, la hija de Betuel –el cual era a su vez hijo de Milcá, la esposa de Najor, el hermano de Abraham– apareció con un cántaro sobre el hombro. 16 Era una joven virgen, de aspecto muy hermoso, que nunca había tenido relaciones con ningún hombre. Ella bajó a la fuente, llenó su cántaro, y cuando se disponía a regresar, 17 el servidor corrió a su encuentro y le dijo: «Por favor, dame un trago de esa agua que llevas en el cántaro». 18 «Bebe, señor», respondió ella, y bajando el cántaro de su hombro, se apresuró a darle de beber. 19 Después que lo dejó beber hasta saciarse, añadió: «También sacaré agua hasta que tus camellos se sacien de beber». 20 En seguida vació su cántaro en el bebedero, y fue corriendo de nuevo a la fuente, hasta que sacó agua para todos los camellos. 21 Mientras tanto, el hombre la contemplaba en silencio, deseoso de saber si el Señor le permitiría lograr su cometido o no. 22 Cuando los camellos terminaron de beber, el hombre tomó un anillo de oro que pesaba medio siclo, y lo colocó en la nariz de la joven; luego le puso en los brazos dos pulseras de diez siclos. 23 Después le preguntó: «¿De quién eres hija? ¿Y hay lugar en la casa de tu padre para que podamos pasar la noche?». 24 Ella respondió: «Soy la hija de Betuel, el hijo que Milcá dio a Najor». 25 Y añadió: «En nuestra casa hay paja y forraje en abundancia, y también hay sitio para pasar la noche». 26 El hombre se inclinó y adoró al Señor, 27 diciendo: «Bendito sea el Señor, Dios de mi patrón Abraham, que nunca dejó de manifestarle su amor y su fidelidad. El ha guiado mis pasos hasta la casa de sus parientes». 28 Entretanto, la joven corrió a llevar la noticia a la casa de su madre. 29 Rebeca tenía un hermano llamado Labán. 30 Este, apenas vio el anillo y las pulseras que traía su hermana, y le oyó contar todo lo que el hombre le había dicho, salió rápidamente y se dirigió hacia la fuente en busca de él. Al llegar, lo encontró con sus camellos junto a la fuente. 31 Entonces le dijo: «¡Ven, bendito del Señor! ¿Por qué te quedas afuera, si yo he preparado mi casa y tengo lugar para los camellos?». 32 El hombre entró en la casa. En seguida desensillaron los camellos, les dieron agua y forraje, y trajeron agua para que él y sus acompañantes se lavaran los pies. 33 Pero cuando le sirvieron de comer, el hombre dijo: «No voy a comer, si antes no expongo el asunto que traigo entre manos». «Habla», le respondió Labán. 34 El continuó: «Yo soy servidor de Abraham. 35 El Señor colmó de bendiciones a mi patrón y lo hizo prosperar, dándole ovejas y vacas, plata y oro, esclavos y esclavas, camellos y asnos. 36 Y su esposa Sara, siendo ya anciana, le dio un hijo, a quien mi patrón legó todos sus bienes. 37 Ahora bien, mi patrón me hizo prestar un juramento diciendo: «No busques una esposa para mi hijo entre las hijas de los cananeos, en cuyo país resido. 38 Ve, en cambio, a mi casa paterna, y busca entre mis familiares una esposa para mi hijo». 39 «¿Y si la mujer se niega a venir conmigo?», le pregunté. 40 Pero él me respondió: «El Señor, en cuya presencia he caminado siempre, enviará su Angel delante de ti, y hará que logres tu cometido, trayendo para mi hijo una esposa de mi propia familia, de mi casa paterna. 41 Para quedar libre del juramento que me haces, debes visitar primero a mis familiares. Si ellos no quieren dártela, el juramento ya no te obligará». 42 Por eso hoy, al llegar a la fuente, dije: «Señor, Dios de mi patrón Abraham, permíteme llevar a cabo la misión que he venido a realizar. 43 Yo me quedaré parado junto a la fuente, y cuando salga una joven a buscar agua, le diré: Déjame beber un poco de agua de tu cántaro. 44 Y si ella me responde: Bebe, y también sacaré agua para que beban tus camellos, esa será la mujer que tú has destinado para el hijo de mi señor». 45 Apenas terminé de decir estas cosas, salió Rebeca con un cántaro sobre el hombro. Y cuando bajó a la fuente para sacar agua, le dije: «Por favor, dame de beber». 46 Ella se apresuró a bajar el cántaro de su hombro y respondió: «Bebe, y también daré de beber a tus camellos». Yo bebí, y ella dio agua a los camellos». 47 Después le pregunté: «¿De quién eres hija?». «Soy hija de Betuel, el hijo que Milcá dio a Najor», respondió ella. Yo le puse el anillo en la nariz y las pulseras en los brazos, 48 y postrándome, adoré y bendije al Señor, el Dios de Abraham, que me guió por el buen camino, para que pudiera llevar al hijo de mi patrón una hija de su pariente. 49 Y ahora, si ustedes están dispuestos a ofrecer a mi patrón una auténtica prueba de amistad, díganmelo; si no, díganmelo también. Así yo sabré a qué atenerme». 50 Labán y Betuel dijeron: «Todo esto viene del Señor. Nosotros no podemos responderte ni sí ni no. 51 Ahí tienes a Rebeca: llévala contigo, y que sea la esposa de tu patrón, como el Señor lo ha dispuesto:. 52 Cuando el servidor de Abraham oyó estas palabras, se postró en tierra delante del Señor. 53 Luego sacó unos objetos de oro y plata y algunos vestidos, y se los obsequió a Rebeca. También entregó regalos a su hermano y a su madre. 54 Después él y sus acompañantes comieron y bebieron, y pasaron la noche allí. A la mañana siguiente, apenas se levantaron, el servidor dijo: «Déjenme regresar a la casa de mi patrón». 55 El hermano y la madre de Rebeca respondieron: «Que la muchacha se quede con nosotros unos diez días más. Luego podrás irte». 56 Pero el servidor replicó: «No me detengan, ahora que el Señor me permitió lograr mi cometido. Déjenme ir, y volveré a la casa de mi patrón». 57 Ellos dijeron: «Llamemos a la muchacha, y preguntémosle qué opina». 58 Entonces llamaron a Rebeca y le preguntaron: «¿Quieres irte con este hombre?». «Sí», respondió ella. 59 Ellos despidieron a Rebeca y a su nodriza, lo mismo que al servidor y a sus acompañantes, 60 y la bendijeron, diciendo: «Hermana nuestra, que nazcan de ti millares y decenas de millares; y que tus descendientes conquisten las ciudades de sus enemigos». 61 Rebeca y sus sirvientas montaron en los camellos y siguieron al hombre. Este tomó consigo a Rebeca, y partió. 62 Entretanto, Isaac había vuelto de las cercanías del pozo de Lajai Roí, porque estaba radicado en la región del Négueb. 63 Al atardecer salió a caminar por el campo, y vio venir unos camellos. 64 Cuando Rebeca vio a Isaac, bajó del camello 65 y preguntó al servidor: «¿Quién es ese hombre que viene hacia nosotros por el campo?». «Es mi señor», respondió el servidor. Entonces ella tomó su velo y se cubrió. 66 El servidor contó a Isaac todas las cosas que había hecho, 67 y este hizo entrar a Rebeca en su carpa. Isaac se casó con ella y la amó. Así encontró un consuelo después de la muerte de su madre. Meditación: El matrimonio de Isaac y Rebeca Para Dios no hay nada imposible, y siempre ayuda a los suyos en su vocación al santo matrimonio. Pero como a Abraham, el padre de Isaac, no debe convencerte ninguna mujer que no sea de la estirpe de tu vocación. Amarás a Dios sobre todas las cosas, y Dios te llenara de bendiciones y bienes y alegría en la dicha del amor romántico. Pero no te des en desigualdad, si tú eres de los que desean formar un hogar feliz, sin discusiones y con hijos que sean la alegría de Dios y tus mayores. La Iglesia Católica permite, con licencia, que contraigas matrimonio con una persona que no practique tu fe, que no sea de la misma, pero que se comprometa a respetarte y dejar que vuestros hijos sean católicos y reciban la doctrina de su fe. Aunque para regocijo de tu alma, disfruta ella de las caricias y la dicha de una persona que como tú ame a Dios sobre todas las cosas. Si tardas en encontrarla, haz como el siervo fiel Abraham, y haz un pacto con Dios, pidiéndole insistentemente te haga feliz con la persona de la que te enamores, y ella de ti. Porque el amor conyugal es tierno y placentero cuando ambos esposos tienen puesta su mirada en el mismo punto: la Cruz de Cristo. Todo está bien para los que ponen a Dios como principal causa de su amor, y Dios bendice a los hijos que, sabiendo esperar y buscar, buscan por cónyuge a quien tiene en su corazón a la misma Madre de Dios. Pocas cosas son más agradables en esta tierra, que encontrar un cónyuge a quien admirar y con quien compartir la vida, la fe y la educación de los hijos en el amor de Dios, y todo por y con caridad. P. Jesús © copyright * Leer más meditaciones de la Biblia Puedes comentar aquí lo que te parece la meditación de la Biblia
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Director: Andrew V. McLaglen Sinopsis:Charlie Anderson es un viudo padre de familia, un granjero de Shenandoah, Virginia, estado cuyos habitantes se encuentran inmersos en una cruenta Guerra Civil Norteamericana en el bando sureño. A pesar de las presiones que soporta, incluso por algunos de sus hijos, él no quiere alistarse porque piensa que no es su guerra, ya que no le gusta la esclavitud. Comentario de Visión Católica TV, por Montserrat Bellido Durán:
Esta película nos enseña la importancia de una buena madre y esposa, ya que Charlie Anderson aún siendo viudo se sigue apoyando en el amor de su esposa y en la fe. ¿Qué sería de este mundo sin las buenas madres? Las buenas madres y esposas siguen dando apoyo y consuelo aún ya una vez muertas, porque son mujeres de fe fuerte, de fe viva… y ¿quién puede contra la fe viva? Nadie, porque la fe viva es el amor directo de un alma con Dios, y cuando hay amor directo; hay un relación plena, un todo, ya que el alma alcanza su misión, que es conocer, amar y servir a Dios ¿quién mejor cumple con estos requisitos que una buena madre y esposa? Una mujer que se entrega totalmente por amor a Dios y cuida de su esposo e hijos. A mí me encanta la escena que Charlie Anderson habla llorando delante de la tumba de su mujer, “Marta… me gustaría saber… qué piensas sobre todo esto… estoy seguro de que si lo supiera me ayudaría mucho… y tal vez no encontrara todo esto tan horrible. Si yo pudiera saber lo que estás pensando” de repente suenan las campanas y él dice “¿Tú nunca te das por vencida ¿verdad?”. Cada uno de nosotros tenemos una Madre en el Cielo a quien podemos acudir como Charlie hace con Marta, no nos cansemos de acudir a la Santa Virgen María, que es Madre de Dios y nos consuela y ayuda siempre, Ella como Marta nos enseñará con el sonido de las campanas, que vayamos a la Iglesia. Vayamos, vayamos a la Iglesia Católica, recemos ante el Sagrario y tengamos una fe viva como la que tuvo la Virgen María, que dijo sí a Dios, vayamos a Dios y Él nos enseñará que esto tan horrible es para un bien, que resistamos, recemos y que pasará, porque nuestra Madre, que es Madre de Dios NUNCA SE DA POR VENCIDA. Es fácil encontrar en esta película muchos otros valores, y experiencia de una vida que te hacen reflexionar. Te la recomiendo. Disfrútala. Montserrat Bellido Durán Para ver la película CLICAR AQUI
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