Sé uno de los que saben de qué va DE VERDAD
el aborto y que no calla cuando tantos niños son asesinados.
En esta Navidad, donde todos debemos ser
niños y perdonarnos, pidamos a Dios, que las madres perdonen la vida a
sus hijos no nacidos y les dejen nacer, como ellas nacieron. Porque las
madres tienen la última palabra, ellas mandan, ellas dan la vida.