Escritos de

Rodolfo Sierra Mañueco

VIVENCIAS


CUERPO Y ALMA

 

 Alma mía: deja el cuerpo,

que se corrompa y se pudra;

que fue vil y te hizo esclava;

déjalo que se destruya.

 

 

Vísteme bien, te decía,

que vestir mal me incomoda,

dame placer y alegría,

yo lo mejor beba y coma.

 

 

Busca por todos lo medios,

los tengas o no a tu alcance,

que de bienes materiales

nada a este cuerpo le falte.

 

 

Pero a ti el tiempo, veloz,

te hizo esforzarte y sufrir,

porque, a veces, te pidió

lo difícil de adquirir.

 

 

Lo habías de hacer “como sea”,

para darle su capricho,

y hoy la conciencia te afea

lo que mal has hecho y dicho.

 

 

Y tendrás que rendir cuenta

de cómo te has comportado,

que parece no ser buena

por lo que yo he sopesado.

 

 

Después que todo esto acabe

si tú, mi alma, quedas sucia

no tendrás con qué lavarte,

pues no valdrán sus argucias.

 

 

El cuerpo  que te ha  engañado,

que era de polvo tan sólo,

cuando tú le hayas dejado,

volverá a ser aquel polvo

 

 

El despojo que has de ver

del cuerpo que has de dejar

cuando, al fin, os separeis,

de nada te servirá.

 

Porque él se quedó sin vida

al no estar contigo ya,

pero tú, que sigues viva,

tú, jamás te morirás

 

 

Pero aun queda una esperanza:

(¡ay, de aquel que no la tenga!)

si, arrepentida, reparas

mientras estés en la Tierra.

 

 

Mira bien y haz lo mejor,

mira que yo voy contigo,

mira que pidas perdón,

mira el lío en que me has metido.

 

 

Que el espíritu no muere

y a otro mundo volará

do el Supremo, que Amor tiene,

con Piedad, Justicia hará.


 

CUERPO Y ALMA

 

 

Alma mía: deja el cuerpo,

que se corrompa y se pudra;

que fue vil y te hizo esclava;

déjalo que se destruya.

 

 

Vísteme bien, te decía,

que vestir mal me incomoda,

dame placer y alegría,

yo lo mejor beba y coma.

 

 

Busca por todos lo medios,

los tengas o no a tu alcance,

que de bienes materiales

nada a este cuerpo le falte.

 

 

Pero a ti el tiempo, veloz,

te hizo esforzarte y sufrir,

porque, a veces, te pidió

lo difícil de adquirir.

 

 

Lo habías de hacer “como sea”,

para darle su capricho,

y hoy la conciencia te afea

lo que mal has hecho y dicho.

 

 

Y tendrás que rendir cuenta

de cómo te has comportado,

que parece no ser buena

por lo que yo he sopesado.

 

Después que todo esto acabe

si tú, mi alma, quedas sucia

no tendrás con qué lavarte,

pues no valdrán sus argucias.

 

 

El cuerpo  que te ha  engañado,

que era de polvo tan sólo,

cuando tú le hayas dejado,

volverá a ser aquel polvo

 

 

El despojo que has de ver

del cuerpo que has de dejar

cuando, al fin, os separeis,

de nada te servirá.

 

Porque él se quedó sin vida

al no estar contigo ya,

pero tú, que sigues viva,

tú, jamás te morirás

 

 

Pero aun queda una esperanza:

(¡ay, de aquel que no la tenga!)

si, arrepentida, reparas

mientras estés en la Tierra.

 

 

Mira bien y haz lo mejor,

mira que yo voy contigo,

mira que pidas perdón,

mira el lío en que me has metido.

 

Que el espíritu no muere

y a otro mundo volará

do el Supremo, que Amor tiene,

con Piedad, Justicia hará.


 

HAY  ESPERANZA

 

 

¡Cómo se adormece el alma

si le rinde un sueño lento

mientras se espera que salga

algo que, inefable, siento!.

 

 

Al ver la nube alborada,

me dice que estoy despierto,

cuando creí que soñaba,

y no sé por qué no duermo.

 

 

Despierto, pero soñando

y mi corazón inquieto

con los sueños va volando.

Y pienso ¿qué es lo que espero?.

 

No sé qué estaba soñando,

y en la duda, asaz, me inquiero

¿soñar con mis sueños dulces?

Si, eso es lo que ahora quiero.

 

 

Los soles, que abrasan tiempo,

las brisas, que me acarician,

como lo hace un suave viento,

ese que a mi oído silva,

 

 

Que silva débil, lejano,

y me parece un lamento.

Y ¿qué espero aquí temblando

igual que lo haría un enfermo?.

 

No sé si duermo o estoy despierto

Los sueños vuelan, los vientos pasan

Algo me dice, Algo presiento,

de aquellos sueños nada se saca.

 

 

Sueños son todos. Todo termina.

lo eterno llega y el tiempo acaba

y con su falta nada germina,

El sueño es sueño, lo real es…nada.

 

 

Si nada queda, ¿la vida es falsa….?

¡Eso no es cierto!,Algo se alcanza

¡Cuando aquí estamos no es para nada!.

Es lo importante....¡¡Hay esperanza!!.


 

DESDE  EL OLIMPO

 

(A Don Jesús Polo Guerras)

 

Querido amigo Jesús,

el del cabello rizado,

el que por tu don de gentes

por doquier amigos tienes

por tu bondad conquistados.

 

 

No creas que me has perdido,

pues no te tengo olvidado;

ocurre que estoy cogido,

que las musas me han prendido

y me tienen secuestrado.

 

 

No puedo frenar la vena

que el Olimpo me ha brindado

y me tiene el alma tensa,

pero, alegre, piensa y piensa…

y el corazón…inspirado.

 

Perdona, pues, mi silencio

que algún fruto viene dando,

aunque bien me duele el precio

que cuesta perder tu aprecio

porque creas que te he olvidado.

 

 

No hay nada de eso, mi amigo,

que volverán nuevos soles

y leerás, si al fin consigo

terminar lo que ahora escribo

mezclando versos y flores.

 

 

Gracias te otorgo, que aún

sé muy bien cómo comprendes

que esta inesperada luz

que, antes que yo, viste tú

fuerte me llama y retiene.


 

DESDE MI FE

 

(A Don César Alejandro Martínez)

 

Un hombre sereno, tranquilo y activo,

que tiene paciencia en su meditar

y hallar soluciones a los avatares

que dan sus negocios y su capital.

 

 

Sabiendo ser parco y de buenas costumbres,

carece de vicios que le causen mal,

y si hoy tiene achaques, que ya le han llegado,

le son naturales por su larga edad.

 

 

Él solo administra con su mano firme,

que la  Economía es su fuerza vital,

y en las inversiones, que bien selecciona,

sembrando lo menos recoge lo más.

 

Y no lo amontona, pues es generoso,

y sacia las hambres y sed de los pobres

con medios legales y asaz silenciosos

haciendo a los bienes que nada les sobre

 

 

Las cuatro carreras que tiene cursadas

le han dado la ciencia que bien aprendió

y ha sido muy útil así aprovecharla

cumpliendo en la vida su hermosa misión.

 

 

Y de esta manera sencilla y honrada

la vida callada rodando le va,

y así su conciencia jamás le reprocha

y  Dios le concede el bien y la paz.


 

A JOSE Mª Y PILI PINO

 

 

Era el día tres de octubre

de aquel año dos mil dos,

cuando el cielo se cubría

mientras se ponía el sol,

en una tarde de otoño,

que un veranillo guardó

tranquilo, suave y precioso,

José María y Pilar

nos brindaron, cariñosos,

en su fabuloso hogar.

 

 

Ubicado está en Puente Arce,

precioso pueblo tranquilo

que de Piélagos es parte;

que al medievo tuvo en vilo

con sus luchas entre nobles

por cuestión de señorío,

sobre heráldicos blasones

y escudos de gran tronío,

que hoy son ya viejos honores

que pasaron al olvido.

 

Junto a él corre el río Pas,

de angulas y de salmones,

dándole fertilidad.

que atrae a esos pescadores.

que allí gozan la delicia

de silencio, sol y paz,

recibiendo la caricia

de un suave y dulce solaz…

…y  en su ribera se inician

en el arte de pescar.

 

 

Un tibio y grato calor

vivifica la solana

con bucólico esplendor

de un otoñal verde y grana

que se expande alrededor

de tan agradable estancia,

que mueve el alma a soñar

con esa ilusa esperanza

de gozar en  realidad

esa paz  tan sosegada.

 

Con sus árboles frutales

y un pensil lleno de flores,

Jóse y Pili, siempre afables,

viven allí sus amores

en su mágica mansión

que es corazón de una finca

muy digna de admiración,

además de su belleza,

por su estimable extensión

y deslumbrante limpieza.

 

 

Con sus artes, su elegancia

y buen gusto en la elección

han sabido dar prestancia,

en certera selección,

para adornar bien la estancia

con esmerada atención,

sin excesos ni jactancia,

de acuerdo siempre los dos.

en lo que han ido entreviendo

para la decoración.

 

En ella bien nos brindaron

en suculenta comida

bien regada, que elogiaron

los que entienden de bebida,

con vinos de La Rioja

y otros más de la región,

con los Ribera del Duero,

y cada cual defendió

la excelencia de su fuero

y su fino y buen sabor.

 

 

A cual de ellos el mejor,

con sus buqués olorosos,

la marmita preparada

de langostinos hermosos

y buena carne adobada,

tarta rica, y con bizcochos,

más la pasiega quesada,

café, copa y la “fumata”

Jóse y Pili: hay que deciros:

¡De padre y muy señor mío!

.

Como era de agradecer

la atención que nos prestaron,

a nuestros buenos amigos,

algo había que hacer, pensamos

y, por terminar, os digo

que todos nos emplazamos

para homenaje rendirles,

como les era debido,

y pronto nos fue posible,

y, a gusto, correspondimos.


 

A  PURA Y PACO  GUERRA

 

 

Junto a la playa de Mogro,

la de la arena rizada,

que el Cantábrico acaricia

con su atmósfera cargada

de la fragancia salina

que mis pulmones inhalan.

 

 

¡Qué gusto da respirarla!.

Allí Paco y Pura tienen

la finca donde descansan,

donde sosiegan gozosos

de sus días de trabajo

con esfuerzos fatigosos.

 

 

¡Cuántas ilusiones puestas

en aquel Mogro del alma¡

¡Cuántos sueños se fraguaron¡

¡Cuántos planes preparaban¡.

Lo hacían para escaparse

de los ruidos que aguantaban.

 

Con los bullicios sin pausa

del lugar en que habitaban

del Santander trepidante

que impedía toda calma,

con el correr de los años

llegó aquel bien que esperaban.

 

 

Y, al fin, disfrutan contentos

el reposo que anhelaban.

¡Qué paz tan tranquila y quieta

la que ya tienen lograda¡

¡Cómo al transcurrir las horas

les parece que no acaban¡.

 

 

Y es que el tiempo las demora

sin las prisas, ya olvidadas.

¡Hay que ver cómo allí gozan

con el silencio y la calma¡.

Que así es como Paco y Pura

ambos a dos se solazan.

 

Viven juntos y felices

en esa casa que tienen.

¡Qué alegría da saberlo

porque bien se lo merecen¡

después de haber puesto en ello

trabajo y amor con creces.

 

 

Daba él salud y cuidados

y ella la cultura daba,

Paco y Pura, Pura y Paco,

monta tanto, tanto monta¡.

Con el corazón os damos,

con nuestro afecto, un abrazo.

 

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Contacto: escritos@catholicosonline.com


Que la Paz sea contigo