LAS INDULGENCIAS
    Entrevista al Dr. Joan Antoni Mateo Garcia

 

 

Si no puede ver el vídeo Click AQUÍ

 

 

ENTREVISTA EN AUDIO:

 

 

 

 

ENTREVISTA EN TEXTO Y SEGUIDAMENTE LAS MANERAS DE OBTENER INDULGENCIA PLENARIA Y PARCIAL:

 

 

ENTREVISTAS por Patricia Bellido Durán

 

LAS INDULGENCIAS

 

Bienvenidos a Entrevistas, de Visión Católica TV.

 

Con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud 2013, la Penitenciaría Apostólica del Vaticano, ha anunciado que el Papa otorgará indulgencia plenaria a los peregrinos asistentes, y a todos aquellos que participen de las funciones sagradas de la JMJ siguiéndolas a través de la televisión, radio o los nuevos medios de la comunicación social.

 

Para responder a esta, y otras cuestiones relacionadas con las indulgencias, preguntamos al Doctor en Teología, Padre Joan Antoni Mateo Garcia.

 

Entrando en materia:
Dr. Mateo, ¿qué es una indulgencia?; ¿cuántos tipos de indulgencia hay?; ¿y qué requisitos hay que cumplir para obtenerlas?

 

Una indulgencia es el perdón más pleno, la indulgencia consiste en la remisión de las penas temporales que son consecuencias del pecado. Puede ser indulgencia plenaria si es una remisión total, o indulgencia parcial.

 

Para lucrar la indulgencia para uno mismo o también en modo de sufragio para un difunto hay que cumplir unas condiciones muy específicas, fundamentalmente son; la oración por el Papa, por su persona y por sus intenciones, la confesión sacramental y comunión eucarística y sobre todo, la más importante; un desapego total hacia el pecado por ínfimo que sea.     

 

¿Qué son las penas temporales? ¿Por qué se llaman así?

 

Vamos a intentar explicarlo con un ejemplo que sea comprensible para todos los oyentes, imaginen que una persona recibe una apuñalada que pone en grave peligro su salud, esta persona acude al médico y logran frenar la hemorragia y evitar la muerte del paciente, pero queda una herida profunda, queda una consecuencia de aquella apuñalada que tal vez tardará muchos años en regenerarse. Pues bien, el pecado, sobre todo el pecado mortal, deja unas consecuencias y estas consecuencias hay que ir reparándolas, una vez obtenido el perdón, o en esta vida o en la vida futura.

 

Cuentan una anécdota muy interesante de un presidente de Estados Unidos, creo que era Lincoln, y éste para educar a su hijo un día le pidió al niño que clavara unos clavos fuertemente en una tabla, el niño lo hizo sin dificultad, con un martillo clavó los clavos y luego el padre le dijo: “Ahora debes sacarlos”, y claro, aquí vino el problema; aquello que había hecho con tanta facilidad tuvo grandísimas dificultades para lograr extraer aquellos clavos, bien, esto nos ilustra como el mal que cometemos, el pecado, genera unas consecuencias, genera un grave desorden y aunque se perdone el pecado por el sacramento de la penitencia hay que ir reparando aquellas consecuencias hasta que se haya hecho una reparación total.          

 

¿Por qué se llaman ‘penas temporales’?

 

Se llaman penas temporales porque están limitadas en el tiempo, así como el reato de culpa del pecado conlleva en el pecado mortal la condenación eterna, las penas temporales una vez perdonado el pecado se expían en un lapso de tiempo, sea en la vida presente o sea en la vida después de la muerte, en este caso en lo que llamamos el purgatorio.     

 

¿Cuántas veces al día puede lucrarse la indulgencia plenaria y la indulgencia parcial?

 

La indulgencia parcial es ilimitada, se puede lucrar muchísimas veces. La indulgencia plenaria una sola vez al día. 

 

¿Por qué?

 

Porque así lo establece la disciplina de la Iglesia.

 

Mientras que la indulgencia plenaria repara todas las penas temporales, la indulgencia parcial, ¿qué cantidad de penas temporales repara?

 

Esto es muy difícil de precisar, antiguamente se concedían indulgencias parciales muy concretas: por un día, por un mes, por varios años… Pero en la reforma que hizo el Papa Pablo VI se limitó a decir ‘indulgencia parcial’ es una parte y no sabemos precisamente el alcance de la misma.

 

¿Por qué no es posible entrar en el Cielo, con Dios,  sin la reparación de todas las penas temporales?

 

La comunión con Dios en la visión beatífica una pureza total de alma, es decir, Dios es incompatible con el más leve pecado, por tanto el alma debe acceder a la presencia de Dios totalmente purificada.

 

Recuerdo un precioso libro sobre el purgatorio que se titula “El purgatorio, una revelación particular” donde se explica –sin ser un dogma de fe lo que explica este libro, pero muy congruente con la doctrina de la fe–, que cuando un alma sale de este mundo y no está en pecad mortal evidentemente, porque entonces sería creedora de la condenación, esta alma se considera indigna, ella misma de acceder ante la Santidad de Dios, e ingresa en este estado de purificación que llamamos el purgatorio.   

 

¿El fuego purificador que menciona la Biblia, ilustra la purificación de las penas que se lleva a cabo en el purgatorio?

 

La imagen del fuego es una imagen metafórica, así como el fuego, por ejemplo, en el crisol depura el oro purísimo de las inmundicias, de la escoria, así también este fuego de amor, porque el purgatorio es un misterio de amor, no lo olvidemos nunca, purifica al alma de todo apego a sí misma, de todo pecado y de toda consecuencia por pequeña que sea.    

 

¿De qué manera reparamos las penas temporales en el purgatorio?, ¿sufriendo?

 

Bien, las penas temporales no sólo hay que repararlas en el purgatorio, lo ideal sería repararlas en esta vida, ¿cómo? Con obras de oración, con obras de penitencia, con obras de caridad, procurando lucrar las indulgencias.

 

En el purgatorio se expían pasivamente y sobre todo gracias a los sufragios, a los sufragios que la Iglesia militante ofrece por las almas del purgatorio. Es una hermosa consideración sobre el misterio de la comunión de los santos, es decir, los sufragios que nosotros ofrecemos, sobre todo la Santa Misa y las indulgencias, son de gran ayuda a las almas del purgatorio que no pueden valerse por sí mismas.      

 

¿Si en la tierra se reparan todas las penas temporales con la indulgencia plenaria, al morir se va directamente al Cielo sin pasar por el purgatorio? 

 

Evidentemente, si antes de pasar por la puerta de la muerte se ha realizado esta purificación perfecta, entonces el alma accede directamente a la visión beatífica en el cielo. 

 

Refiriéndose a la indulgencia plenaria que el Papa concede durante la Jornada Mundial de la Juventud, algunos diarios han escrito que con la indulgencia plenaria, el Papa perdona los pecados.
¿Es lo mismo lucrar una indulgencia que recibir el sacramento de la confesión?

 

En absoluto, aquí hay una gran confusión, probablemente fruto de la ignorancia de muchísimos periodistas y medios en estos temas, la indulgencia, una de sus condiciones es la confesión sacramental, por tanto no sustituye en absoluto ni puede sustituir a la confesión sacramental.

 

¿Por qué la confesión perdona la culpa de los pecados y la pena eterna, pero no redime las penas temporales?

 

Porque hay estas consecuencias, es decir, el pecado es una realidad muy seria. El Señor en su gran misericordia al alma contrita y que confiesa sus pecados le concede el perdón, pero Dios no pasa por alto estas consecuencias, este desorden que ha generado el pecado y que nosotros debemos contribuir en la medida que podamos a repararlo.

 

¿Para alcanzar la indulgencia plenaria que administra el Papa durante la Jornada Mundial de la Juventud 2013, ¿basta con hacerse seguidor del Papa en Twitter?

 

No, por supuesto que no. Yo aprovecho la ocasión para explicar que una indulgencia plenaria es una realidad muy seria, no se trata de unas rebajas comerciales. La indulgencia plenaria, su finalidad, es hacernos madurar en la caridad perfecta, en el amor a Dios por encima de todo y una de sus consecuencias es precisamente este desapego a  todo pecado por pequeño que sea, esta es una de las condiciones para ganar la indulgencia plenaria porque sino es simplemente una indulgencia parcial.

 

Yo recuerdo el año 2.000 que participé en un Congreso Mariano Mariológico en Roma, Internacional, culminamos nuestra celebración en Santa María la Mayor, y allí el cardenal que oficiaba, en nombre del Papa ofreció también el don de la indulgencia plenaria  y nos dijo: “Recuerden que para ganar la indulgencia plenaria, la condición más importante y la más difícil, la más difícil, es tener una aversión a todo pecado por pequeño que sea”, por tanto esta madurez en la caridad no se improvisa fácilmente; no es fácil ganar una indulgencia plenaria, esto hay que tenerlo en cuenta, porque exige esta aversión a todo pecado por pequeño que sea.

 

¿Las funciones sagradas de la JMJ en las que hay que participar para lucrar indulgencia plenaria mientras se desarrollan, son únicamente las Misas?

 

Función sagrada, aquí habría que entender, por supuesto la celebración de la Santa Misa pero también otras celebraciones como podrían ser: Celebraciones penitenciales, adoración del Santísimo Sacramento, y otras por el estilo.

 

Programa de la JMJ 2013: AQUÍ

 

Jesús le dijo al buen ladrón, crucificado junto a Él, que ese mismo día estaría en el Paraíso; ¿significa eso que las penas temporales del ladrón se repararon antes de morir?

 

Por supuesto, Cristo que es el Sumo y Eterno Sacerdote, le concedió la indulgencia plena precisamente porque aquel ladrón había madurado en este amor perfecto que expresó en sus palabras, y nuestro Señor que lee el corazón de las personas vio esta disposición, por tanto el ladrón con toda seguridad estuvo el mismo día con el Señor en el Paraíso.

 

La Iglesia considera que los mártires van directamente al Cielo por morir mártires; ¿qué pasa con las penas temporales de los mártires?  

 

La Iglesia ha considerado siempre que el martirio, supremo acto de amor, perdona todos los pecados y por supuesto, todas las consecuencias temporales, hay la caridad perfecta.

 

¿Las personas que el Papa canoniza, declarándolas santas, es porque esa persona fue directamente al cielo sin pasar por el purgatorio, y reparó sus penas temporales en la tierra?

 

No necesariamente. El acto de canonización implica, por supuesto, que aquella persona está salvada, en el Cielo, pero no implica necesariamente que aquella persona haya podido necesitar un tiempo de purgatorio.

 

¿Por qué, a diferencia de las indulgencias, sólo podemos recibir el sacramento de la confesión ante la presencia física de un sacerdote y no a través de los nuevos medios de la comunicación social?

 

Bien, esta pregunta… Yo recibo muchas consultas por Internet, de personas que me preguntan si pueden confesarse a través de Internet, y les digo que no porque el sacramento implica una relación personal inmediata, es constitutivo del sacramento esta confesión ante el sacerdote presencialmente, estando el sacerdote, por lo tanto no es posible el sacramento sin esta presencia.

 

Sin embrago, una persona que por ejemplo, no puede hacer esta confesión sacramental por un impedimento insuperable, podría obtener también el perdón del Señor sin esta presencia sacramental; imaginemos una persona que se halla en peligro de muerte y no tiene tiempo de recibir la visita de un sacerdote, esta confesión contrita ante el Señor supliría el sacramento de la penitencia, o de una persona que por ejemplo estuviera en una isla desierta, en un naufragio, y no pudiera tener un sacerdote, pues también obtendría este perdón. Sin embargo, en estos casos si se superara la dificultad, luego habría también la obligación de manifestar estos pecados en una confesión posterior, como en el caso que podría suceder, cuando se da una absolución colectiva en peligro de muerte, por ejemplo un barco que se hunde, un avión que está cayendo en picado, pues si uno se salvara, aunque aquel pecado ha estado perdonado, tendría que manifestarlo en una próxima confesión.

 

¿De cuántas maneras se pueden obtener indulgencias plenarias e indulgencias parciales?

 

Para responder a esta pregunta me remito a un libro, muy importante y poco conocido, que se llama “Manual de las Indulgencias”, allí la Iglesia explica muy bien todo este tema y detalla los actos que son objeto de indulgencia parcial o plenaria.

 

MANUAL DE LAS INDULGENCIAS: "ENCHIRIDION INDVLGENTIARVM" AQUÍ (en Latín)

 


¿Cómo se aplica, a modo de sufragio, una indulgencia plenaria a un alma del purgatorio?  ¿El mismo día en que se ‘ofrece’ la indulgencia plenaria al alma del purgatorio, ésta va al Cielo ipso facto?

 

Es decir, si aquella indulgencia plenaria ha sido lucrada correctamente con todas sus condiciones, y se ofrece por un alma determinada y esta alma realmente es un alma que está en el purgatorio, pues a aquella alma se le aplica inmediatamente aquella indulgencia.

 

Lo que puede pasar también es que a lo mejor uno ofrece una indulgencia por un alma que ya no está en el purgatorio, que ya está en el cielo, aquella indulgencia no se pierde, el Señor la aplica también a los difuntos.   

 

Para lucrar la indulgencia es necesario tener la intención de hacerlo; sin embargo, si alguien cumple los requisitos para lucrar una indulgencia, sin ser intencionados, ¿se beneficia de ella?

 

No, hay que tener esta intención. Esto es importante, conocer la acción, quererla y cumplir los requisitos.

 

¿Hay que tener esta intención de manera general o en cada acto que se hace?

 

Puede hacerse de manera genérica, por ejemplo en muchas fórmulas de oración el alma expresa al Señor su voluntad de ganar las indulgencias que la Iglesia le conceda a determinados actos, en este sentido las ganaría igualmente. Y también de manera específica para un acto determinado.

 

¿Las indulgencias plenarias obtenidas en el pasado, sin darse cuenta de ello, pueden ser aplicadas en el presente a las almas del purgatorio?

 

No, sin darse cuenta, si no ha habido una intención al menos genérica, y esto implica un acto claro de conciencia, no se han ganado estas indulgencias y por tanto no pueden aplicarse.

 

¿Puede aplicarse una indulgencia plenaria debidamente lucrada a una persona viva?

 

No. No. Este caso está muy bien determinado; la indulgencia debe ganarla uno personalmente en el caso de vivos, o en el caso de difuntos sí que se puede aplicar.

 

Pero no la puede ganar uno, por uno que está vivo porque falta este requisito de conversión, de maduración en el amor, explícito, que nadie puede hacer por otro.

 

Si una persona ha lucrado la indulgencia plenaria y tiene previsto confesarse durante los siete días posteriores a la indulgencia, pero muere antes de poder confesarse, ¿iría al Purgatorio por no haber cumplido todos los requisitos para la obtención de la indulgencia plenaria?

 

Bueno, depende de sus pecados, si sus pecados fueran veniales esta persona sería merecedora del purgatorio, si sus pecados fueran mortales pues sería merecedora del infierno, a no ser que hubiera realmente un propósito explícito de confesión, que en este caso sí que supliría la misma; es decir, si una persona ha pecado gravemente y tiene intención de confesarse y no lo hace porque no puede por una causa objetiva importante, aquella persona si muriera realmente se consideraría que aquella intención de confesarse es válida.

 

Las penas temporales, ¿pueden repararse sin indulgencias ni purgatorio?

 

Las penas temporales se pueden reparar sin indulgencia, evidentemente, por obras de caridad, por obras de apostolado, por sufrimientos asumidos… Porque en el fondo la indulgencia, nos impulsa a esta conversión perfecta.

 

Ciertamente si estas penas temporales, llega la muerte y no han sido reparadas en este mundo, la justicia divina exige que se reparen en la vida después de la muerte, en este caso en el purgatorio.

 

¿Hay algún sacramento que pueda reparar por completo las penas temporales?

 

No a no ser que hablemos del sacramento del bautismo. Por ejemplo, si uno se bautiza en estado adulto, el bautismo ad remissionem peccatorum, sería el perdón plenísimo de todos los pecados, del pecado original, de los pecados actuales y también de las penas temporales, porque es el inicio de la vida cristiana. Pero fuera de este caso no.

 

¿Qué efecto tiene una comunión fervorosa en las penas temporales?

 

Todo acto de fe, de caridad, de apostolado, de oración, es un acto que nos ayuda a madurar en el amor perfecto a Dios, y por tanto tiene un efecto de reparación sobre las penas temporales.

 

¿La lucha interior por hacer siempre el bien, rechazando las malas tentaciones, sobrellevando en cristiano los sufrimientos de la vida, también repara las penas temporales, como sustituto de las indulgencias plenarias?, ¿o cómo sustituto de las indulgencias parciales?

 

Ayuda y es camino de reparación, pero tampoco esto implica que se desprecie este don, este don que es la indulgencia parcial o plenaria, es decir, todo cristiano, todo católico, debería conocer este gran tesoro que le ofrece la Iglesia como fruto de la misericordia divina, y aprovecharlo. Sería temerario ignorar o despreciar unos dones que Dios nos concede a través de su Iglesia.

 

¿Quién tiene la potestad para administrar las indulgencias?, ¿y en virtud de qué?

 

Sólo el Santo Padre, la suprema autoridad. Y el Papa puede, la Sede Apostólica puede también hacer concesiones a los obispos sobre indulgencias parciales, nunca plenarias.

 

¿El Papa tendría potestad -en virtud del poder de atar y desatar-, para reparar las penas temporales de todas las personas sin necesidad de indulgencia plenaria?

 

No. El Papa no puede alterar el orden de la realidad establecida por Dios, entonces el proceso de conversión de cada persona  es un proceso singular muy serio, al que se puede ayudar por este camino también de la indulgencia, pero el Papa no puede suplir lo que debe hacer cada uno por su cuenta.

 

¿El Papa comunica a la Penitenciaría Apostólica cada vez que tiene el deseo de administrar indulgencia plenaria?; ¿alguien tiene que aprobarlo, o cómo funciona?; ¿cuál es el proceso dentro del Vaticano?

 

El Papa por iniciativa personal, a parte de lo establecido en el Manual de las Indulgencias, puede en determinadas circunstancias u ocasiones conceder la indulgencia plenaria ligada a ciertos actos, entonces el Papa normalmente lo comunica a través de este Órgano de su Gobierno, que es la Penitenciaría Apostólica.

 

DOCUMENTOS INTERESANTES DE LA PENITENCIARÍA APOSTÓLICA DEL VATICANO: AQUÍ

 

¿Nos podría explicar en qué consistía antes la obtención de indulgencia plenaria mediante dinero a cambio?

 

Vamos a ver, esto hay que entenderlo muy bien porque esto es susceptible de malas interpretaciones, es decir, las obras de caridad, la limosna, esto ya lo decía San Juan Crisóstomo, cubren multitud de pecados, por tanto no es que se compre con dinero una realidad espiritual porque esto sería totalmente ilícito e ilógico en la lógica de la fe, sino que la caridad realizada puede ser un objeto de indulgencia.

 

¿La caridad de dar dinero?

 

Bueno la caridad puede ser de muchas cosas: dar tiempo, dar limosna en dinero, dar alimento al que tiene hambre, dar bebida al que tiene sed, visitar un enfermo, visitar un preso… simplemente esto está en el Evangelio. La caridad no es simplemente dar dinero, es una forma concreta de caridad pero no es la única.

 

Y luego está la caridad espiritual también, la caridad espiritual que nos lleva a interesarnos por la salvación de nuestras personas, de nuestros hermanos. El Papa Benedicto, recuerdo que en el último mensaje de la Cuaresma dijo que hoy, por desgracia, la gente ha olvidado mucho la caridad espiritual, lo que antes decíamos las obras de misericordia espirituales; enseñar al que yerra, corregir al que se equivoca… es decir, esta caridad espiritual es sumamente importante, sería una visión muy limitada de la caridad limitarla a dar dinero, limosna material.

 

¿Se suprimió esta manera de obtener indulgencias porque era malo?

 

Nunca se ha suprimido la obtención de las indulgencias, la Iglesia siempre las ha concedido, lo que pasa que ha ido clarificando y perfilando muy bien la identidad de la indulgencia, y su finalidad en la vida cristiana, creo que hoy en el Manual de las Indulgencias tenemos una doctrina muy rica, muy elaborada, muy evangélica, que nos explica todo este tema lamentablemente hoy muy ignorado.   

 

¿En la actualidad se sigue pudiendo obtener la indulgencia plenaria mediante la limosna?

 

Evidentemente, la indulgencia plenaria ligada a las obras de caridad  sin duda es un acto muy importante y más en el contexto que estamos viviendo con tantas personas que carecen de lo más elemental para vivir, esto no hay que olvidarlo.

 

Es decir, más allá de las obras detalladas en el Manual de Indulgencias, tenemos tantísimas posibilidades de hacer el bien y de madurar en la caridad, que sólo hace falta tener un poquito de imaginación.

 

¿Nos hacemos partícipes de Dios cuando comulgamos, de la misma manera que cuando vamos al Cielo?

 

Vamos a ver, este tema no tiene relación con el tema que estamos tratando de la indulgencia, pero lo voy a responder. ¿La comunión qué significa precisamente? Comunio, unión común, profunda, con el Señor. La unión eucarística no es la unión definitiva en el cielo, es decir, la unión eucarística es una unión que se da en la tierra por la gracia del sacramento, pero que puede perderse por ejemplo por el pecado mortal, en cambio la unión beatífica, la unión que se da ya después de la muerte, ésta es inadmisible, es decir, ya no se puede perder, es irreversible. Pero esto sería otro tema que ya no tiene relación con el que tratamos.       

 

Teniendo en cuenta la semejanza entre la comunión e ir al cielo; ¿por qué se nos permite comulgar teniendo penas temporales no reparadas y en cambio no podemos ir directamente al cielo teniendo penas temporales no reparadas?

 

Porque como he dicho la comunión es in status viatoris, en estado de camino, y una de las finalidades de la comunión es también ayudarnos a reparar estas penas en cuanto maduramos en la caridad. En cambio la comunión definitiva exige también un estado definitivo de pureza que hay que obtener antes de acceder a él.

 

¿Tienen las indulgencias fundamento bíblico?

 

Cuando decimos fundamento bíblico hay que precisar muy bien para no caer en fundamentalismos, es decir, tiene fundamento en la Revelación, y no olvidemos como nos enseñaba en el Concilio Vaticano II que la Revelación se expresa tanto en la revelación escrita, que es la Revelación Bíblica, como en la Sagrada Tradición, que es mucho más amplia, que abarca e incluye la Revelación Bíblica, por tanto las indulgencias, al estar ancladas en la experiencia multisecular de la Iglesia y en la doctrina bíblica sobre el pecado y sobre la gracia, tienen un fundamento absoluto en la Revelación.  

 

¿Qué destacaría usted del Manual de las IndulgenciasEnchiridion Indulgentiarum”?

 

Bueno pues destacaría en primer lugar que nadie lo conoce casi, yo he preguntado a veces incluso a compañeros sacerdotes y no lo conocen, y es una pena, es un libro precioso, un Manual precioso, que habría que leerlo porque ya le digo, en este Manual se nos explica muy bien la finalidad de la indulgencia, su identidad y los modos concretos de lucrarla.

 

MANUAL DE LAS INDULGENCIAS: "ENCHIRIDION INDVLGENTIARVM" AQUÍ (en Latín)

 

Nuestro más sincero agradecimiento al Dr. Mateo por sus claras e interesantes respuestas.

 

Ha estado un placer compartir con ustedes este tiempo, y repito, pues lo mejor es que ahora profundicemos y sobre todo que vivamos, que vivamos esta realidad rica del perdón plenísimo. El Papa al sacar el tema con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, lo que quiere es esto, que la gente y sobre todo los jóvenes descubran la misericordia de Dios que se manifiesta en el sacramento de la penitencia y también en esta riqueza de las indulgencias.

 

 

 

 

El Dr. Joan Antoni Mateo Garcia es Doctor en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, Canónigo de la Catedral de Sta. Maria d'Urgell, en Cataluña, Profesor en el Instituto de Teología Espiritual y en el Instituto Santo Tomás de la Fundación Balmesiana de Barcelona, Sacerdote de la Diócesis de Urgell en Cataluña y Miembro de la Sociedad Mariológica Española.

 

 

Desde hace unos años, el Dr. Joan Antoni Mateo gestiona una sección muy popular del semanario Cataluña Cristiana: El Consultorio, desde allí atiende las preguntas que le formulan los lectores sobre cuestiones de fe y de vida cristiana. También dispone del Consultorio Doctrinal en CatholicosOnline y escribe en su blog: "Conversando sobre la Fe" en InfoCatólica

 

___________________________________________________________________________________

 

MANERAS DE OBTENER INDULGENCIAS PLENARIA: (1 vez al día)

Las siguientes oraciones y acciones, entre otras, tienen indulgencia plenaria, si se cumplen las condiciones requeridas:

• 'A Ti, oh Dios, te alabamos...' (Te Deum): 1º de enero y en la Solemnidad de Pentecostés.

• 'Adorad postrados...' (Tantum ergo): Jueves Santo después de la Misa In Coena Dominiy en la acción litúrgica del Corpus Christi.

• 'Jesús dulcísimo...'(Acto de reparación): rezado públicamente el día del Sagrado Corazón.

• 'Miradme, oh mi amado y buen Jesús...': Los viernes de Cuaresma.

• 'Ven, Espíritu Creador...' (Veni Creator): rezado públicamente el 1° de enero y en la Solemnidad de Pentecostés.

• Rezar el Via Crucis: ante las estaciones, pasando de una a otra por lo menos quien lo dirige, meditando las escenas si se desea, con alguna oración vocal.

• Rezo del Santo Rosario: rezándolo en una iglesia, en un oratorio, en familia, o en comunidad. Es suficiente con rezar sólo cinco de los quince misterios, con la meditación de los misterios que se rezan.

• Adoración al Santísimo durante al menos media hora.

• Adoración de la Cruz: en la acción litúrgica del Viernes Santo.

• Realizar Ejercicios Espirituales o retiros similares, al menos de tres días de duración.

• Recibir la Bendición Papal Urbi et Orbi; también es válida por radio o televisión.

• Asistir al rito con que se clausura un Congreso Eucarístico.

• Al sacerdote que celebra los 25, 50, 60 años como aniversario de su ordenación, es extensiva a quienes le acompañen en la Santa Misa.

• Lectura de la Sagrada Escritura: al menos media hora.

• Visitar la iglesia parroquial en la fiesta titular y el 2 de agosto (indulgencia de la Porciúncula). Lo mismo vale para la Iglesia catedral o concatedral o para las iglesias cuasiparroquiales.

• Recibir la bendición apostólica en peligro de muerte inminente. En el caso de que no haya sacerdote, la Iglesia concede esta misma indulgencia con tal que se haya rezado habitualmente algunas oraciones (se suplen las tres condiciones habituales para ganar la indulgencia plenaria).

• Asistir a la predicación de algunos sermones, participando en la clausura de una Santa Misión.

• Visitar una iglesia u oratorio el día de su santo Fundador, rezando un Padrenuestro y un credo.

• Visitar las Basílicas Patriarcales o Mayores de Roma el día de la fiesta titular, en cualquier día de precepto o en día cualquiera del año elegido por el mismo fiel: ha de rezarse el Padrenuestro y el Credo.

• Visitar una iglesia u oratorio el día de Todos los difuntos (o con consentimiento del obispo, el domingo anterior o el posterior). Esta indulgencia sólo es aplicable a las almas del purgatorio.

• Visitar una iglesia o altar en el día de su dedicación, rezando un Padrenuestro y un Credo.

• Usar el día de los Santos Pedro y Pablo (29 de junio) algún objeto piadoso bendecido por el Papa o un obispo, rezando un Credo.

• Al nuevo sacerdote en su Primera Misa Solemne, y a quienes asistan a ella.

• Renovación de las promesas del bautismo: en la Vigilia pascual o en el aniversario del bautismo.

• Visitar la iglesia en que se celebra el Sínodo diocesano mientras éste dura, rezando el Padrenuestro y el Credo.

• Visitar las iglesias estacionales en su día propio, asistiendo a las funciones de la mañana o de la tarde.

• Al fiel que hace la Primera Comunión, y a quienes le acompañan.

• Visita al cementerio en los primeros ocho días del mes de noviembre, orando (basta mentalmente) por los fieles difuntos.

• En la visita pastoral, pueden beneficiarse de la indulgencia una vez si se asiste a una función sagrada presidida por el visitador.

 

 

MANERAS DE OBTENER INDULGENCIAS PARCIAL: (Ilimitadas veces al día)

Las siguientes oraciones y acciones tienen indulgencia parcial, todas las que van señalizadas con (*) pueden alcanzar la indulgencia plenaria si se cumplen los requisitos de la misma:

• 'A Ti, bienaventurado José...'.

• 'A ti, oh Dios, te alabamos...' (Te Deum)*.

• 'Acordaos, oh piadosísima Virgen María...'.

• 'Ángel de Dios, tú que eres mi custodio...'.

• 'Aquí estamos, Señor, Espíritu Santo...'.

• 'Santos Apóstoles Pedro y Pablo...'.

• 'Misericordia, Dios mío...' (Salmo 50).

• 'María, Madre de gracia y de clemencia...'.

• 'Adorad postrados...'(Tantum ergo)*.

• 'Oh, sagrado banquete'.

• 'Miradme, oh mi amado y buen Jesús...'*.

• 'Señor, a todos los que por amor...' (Oración por nuestros benefactores).

• 'Señor, Dios Todopoderoso, que nos has hecho llegar al comienzo de este día...'.

• 'Bajo tu protección...' (Sub tuum praesidium).

• 'Señor, dales el descanso eterno...' Esta indulgencia se aplica sólo a los difuntos.

• 'Adórote devotamente...' (Adoro te devote).

• 'Alma de Cristo...'.

• 'Proclama mi alma...' (Magnificat).

• 'Oremos por nuestro Pontífice...'.

• 'Jesús dulcísimo, cuya caridad...'.

• 'Desde lo hondo...'.

• 'Ven, Espíritu Creador...' (Veni Creator).

• 'Ven, Espíritu Santo...' (Veni, Spiritus Sanctus).

• 'Jesús dulcísimo, Redentor del género humano...' (Consagración a Cristo Rey).

• 'Te damos gracias...'

• 'Señor... dígnate enviar a su santo ángel...'.

• 'Señor, que tu gracia inspire...'.

• 'Visita, Señor esta habitación...'.

• Rezar la Salve.

• Rezar el Santo Rosario.

• Rezar el Angelus durante el tiempo ordinario.

• Rezar el Credo, ya sea el apostólico o el niceno-constantinopolitano*.

• Rezar el Regina Coeli durante el tiempo pascual.

• Rezar Laudes o Vísperas del Oficio de difuntos.

• Rezo de cualquiera de las Letanías aprobadas por la Iglesia, entre otras: del Santísimo Nombre de Jesús, del Sagrado Corazón de Jesús, de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, de Santa María Virgen, de San José y de los Santos.

• Rezar las oraciones para pedir por las vocaciones.

• Rezar por la unidad de los cristianos.

• Rezo de cualquiera de los oficios parvos.

• Rezar una oración en honor de un santo en el día de su celebración litúrgica.

• Adoración del Santísimo Sacramento (Visita al Santísimo)*.

• Hacer un acto de contrición.

• Leer la Sagrada Escritura como lectura espiritual*.

• La comunión espiritual.

• Asistir a las Novenas con motivo de Navidad, Pentecostés o de la Inmaculada Concepción.

• Cualquier acto de fe, esperanza o caridad.

• Hacer un rato de oración mental.

• Renovar las promesas del bautismo*.

• Impartir o aprender la doctrina cristiana.

• Realizar la Señal de la cruz, pronunciando las palabras de costumbre.

• Visitar las catacumbas.

• Asistir a la predicación de la palabra de Dios*.

• Visitar una iglesia u oratorio en los días en que se realiza la visita pastoral*.

• Usar los objetos piadosos con la bendición debida*.

• Visitar las iglesias estacionales en su día propio.

 

FUENTE: Libro "Cristo, ayer, hoy y siempre" de Javier Palacios, Ediciones: Verbo Encarnado

 

__________________________________________________________________

 

 

- DECRETO DE LA PENITENCIARÍA APOSTÓLICA con el que se conceden indulgencias especiales  
con ocasión de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud
[Río de Janeiro, 22-29 de julio de 2013]:

* LEERLO AQUÍ

 

-MANUAL DE LAS INDULGENCIAS: "ENCHIRIDION INDVLGENTIARVM" 

* LEERLO AQUÍ (en Latín)

 

-CONSTITUCIÓN APOSTÓLICA INDULGENTIARUM DOCTRINA DE SU SANTIDAD PABLO VI
SOBRE LA REVISIÓN DE LAS INDULGENCIAS:

* LEERLO AQUÍ

 

-MÁS DOCUMENTOS INTERESANTES DE LA PENITENCIARÍA APOSTÓLICA DEL VATICANO:

* LEERLO AQUÍ

 

-PROGRAMA Y MÁS INFORMACIÓN SOBRE LA JMJ 2013, AQUÍ:

________________________________