Los Sacramentos
Sacramento es
un signo sensible instituido por Cristo, que comunica la gracia.
El número de
los sacramentos son siete, no porque sea un número simbólico o
sagrado, sino porque Cristo no instituyó ni mas ni menos.
Todos tienen
una materia y una forma, pues en todos hay algún objeto-gesto
exterior y en todos hay unas palabras.
En todo
sacramento hay un ministro que lo confiere, debe ser el ministro
legítimo para que Cristo actúe por él.
Del Catecismo de la Iglesia
SEGUNDA
PARTE
LA CELEBRACIÓN DEL MISTERIO CRISTIANO
SEGUNDA SECCIÓN:
LOS SIETE SACRAMENTOS DE LA IGLESIA
LOS SIETE
SACRAMENTOS DE LA IGLESIA
1210 Los
sacramentos de la Nueva Ley fueron instituidos por Cristo y
son siete, a saber, Bautismo, Confirmación, Eucaristía,
Penitencia, Unción de los enfermos, Orden sacerdotal y
Matrimonio. Los siete sacramentos corresponden a todas las
etapas y todos los momentos importantes de la vida del
cristiano: dan nacimiento y crecimiento, curación y misión a
la vida de fe de los cristianos. Hay aquí una cierta semejanza
entre las etapas de la vida natural y las etapas de la vida
espiritual (cf S. Tomás de A.,s.th. 3, 65,1).
1211
Siguiendo esta analogía se explicarán en primer lugar los tres
sacramentos de la iniciación cristiana (capítulo primero),
luego los sacramentos de la curación (capítulo segundo),
finalmente, los sacramentos que están al servicio de la
comunión y misión de los fieles (capítulo tercero).
Ciertamente este orden no es el único posible, pero permite
ver que los sacramentos forman un organismo en el cual cada
sacramento particular tiene su lugar vital. En este organismo,
la Eucaristía ocupa un lugar único, en cuanto "sacramento de
los sacramentos": "todos los otros sacramentos están ordenados
a éste como a su fin" (S. Tomás de A., s.th. 3, 65,3).
CAPÍTULO PRIMERO
LOS SACRAMENTOS DE LA INICIACIÓN CRISTIANA
1212 Mediante los sacramentos de la iniciación
cristiana, el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, se
ponen los fundamentos de toda vida cristiana. "La
participación en la naturaleza divina que los hombres reciben
como don mediante la gracia de Cristo, tiene cierta analogía
con el origen, el crecimiento y el sustento de la vida
natural. En efecto, los fieles renacidos en el Bautismo se
fortalecen con el sacramento de la Confirmación y finalmente,
son alimentados en la Eucaristía con el manjar de la vida
eterna, y, así por medio de estos sacramentos de la iniciación
cristiana, reciben cada vez con más abundancia los tesoros de
la vida divina y avanzan hacia la perfección de la caridad"
(Pablo VI, Const. apost. "Divinae consortium naturae"; cf
OICA, praen. 1-2).
.................
CAPÍTULO SEGUNDO
LOS SACRAMENTOS DE CURACIÓN
1420 Por los sacramentos de la iniciación cristiana, el
hombre recibe la vida nueva de Cristo. Ahora bien, esta vida
la llevamos en "vasos de barro" (2 Co 4,7). Actualmente está
todavía "escondida con Cristo en Dios" (Col 3,3). Nos hallamos
aún en "nuestra morada terrena" (2 Co 5,1), sometida al
sufrimiento, a la enfermedad y a la muerte. Esta vida nueva de
hijo de Dios puede ser debilitada e incluso perdida por el
pecado.
1421 El Señor Jesucristo, médico de nuestras almas y de
nuestros cuerpos, que perdonó los pecados al paralítico y le
devolvió la salud del cuerpo (cf Mc 2,1-12), quiso que su
Iglesia continuase, en la fuerza del Espíritu Santo, su obra
de curación y de salvación, incluso en sus propios miembros.
Este es finalidad de los dos sacramentos de curación: del
sacramento de la Penitencia y de la Unción de los enfermos.
................
CAPÍTULO TERCERO
LOS SACRAMENTOS AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD
1533. El Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía son
los sacramentos de la iniciación cristiana. Fundamentan la
vocación común de todos los discípulos de Cristo, que es
vocación a la santidad y a la misión de evangelizar el mundo.
Confieren las gracias necesarias para vivir según el Espíritu
en esta vida de peregrinos en marcha hacia la patria.
1534 Otros dos sacramentos, el Orden y el Matrimonio,
están ordenados a la salvación de los demás. Contribuyen
ciertamente a la propia salvación, pero esto lo hacen mediante
el servicio que prestan a los demás. Confieren una misión
particular en la Iglesia y sirven a la edificación del Pueblo
de Dios.
1535 En estos sacramentos, los que fueron ya
consagrados por el Bautismo y la Confirmación (LG 10) para
el sacerdocio común de todos los fieles, pueden recibir
consagraciones particulares. Los que reciben el sacramento
del orden son consagrados para "en el nombre de Cristo
ser los pastores de la Iglesia con la palabra y con la gracia
de Dios" (LG 11). Por su parte, "los cónyuges cristianos, son
fortificados y como consagrados para los deberes y
dignidad de su estado por este sacramento especial" (GS 48,2).
El Bautismo
Materia: agua
verdadera y bendecida (fuera del caso de necesidad)
Forma: Las
palabras, YO TE BAUTIZO EN EL NOMBRE DEL PADRE DEL HIJO Y DEL
ESPIRITU SANTO.
Sujeto: la
persona, (niño o adulto).
Ministro: el
ordinario es el obispo, el sacerdote y el diácono.
Mc 16,15-16; Mt 28,18-20; Jn 3,5-6; Mt
3,16.
·
La Reconciliación
Materia:
Pecados mortales y aún los veniales.
Forma: Las
palabras, "yo te absuelvo en nombre del padre del hijo y del
espíritu santo" Jn 20, 22-23
Ministro: El
presbítero o sea el sacerdote.
Sujeto: Toda
persona bautizada.
·
La Eucaristía
Materia: pan
de trigo ácimo, y el vino de uva puro.
Forma: Las
palabras con las que Cristo en la cena entregó su cuerpo y su
sangre a los apóstoles, tal como se han conservado en el Canon
de la Misa. Mt 26,26.
Ministro: El
sacerdote
Sujeto: Toda
persona bautizada y en estado de gracia.
·
La Confirmación
Materia: el
sacramento de la Confirmación se administra por la unción con
el crisma en la frente, que se hace con la imposición de las
manos.
Forma:
"Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo"
Ministro: El
Obispo es ministro ordinario, también el presbítero dotado de
facultad por el derecho común o con el permiso del obispo.
Sujeto:
Cristiano bautizado en gracia antes de recibirlo. "Entonces
les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo" Hech 8,17
·
La Unción de los Enfermos
Materia:
Aceite consagrado por el Obispo o por el sacerdote en caso de
necesidad.
Forma: Las
palabras de la oración que acompaña la unción:
"Por esta
santa Unción y por su bondadosa misericordia te ayude el Señor
con la gracia del Espíritu conceda la salvación y te conforte
en tu enfermedad. Amén. St 5, 13-15
Ministro:
Todo sacerdote.
Sujeto: El
cristiano enfermo que reúna las condiciones prescritas por el
código de derecho canónico.
·
El Matrimonio
Materia: es
el Si en cuanto donación total al otro.
Forma: es el
Si en cuanto aceptación del otro cónyuge.
Ministros:
son los mismos contrayentes.
Sujetos: el
hombre y la mujer bautizados que cumplan con las condiciones
para la validez del sacramento y que no sean impedidos por lo
prescrito por el Derecho Canónico. Mt 5,32; Mt 19,6.
·
El Orden Sacerdotal
Materia:
imposición silenciosa de las manos.
Forma:
oración ritual del sacramento.
Ministro: el
Obispo.
Sujeto: el
varón bautizado que a juicio del propio Obispo superior reúna
las cualidades requeridas y no tenga ningún impedimento.
Mt 28,16-20; 2 Tim 1,6; Hech 14,23.

Que la Paz sea
contigo |