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Nacemos para morir
No temas a la muerte;
y no temerás a la vida.
Si temes a la muerte,
no vives en paz…
Coge tu vida,
haz de ella un canto de Gloria a Dios.
Así vivirás en paz.
Entonces no temerás a la vida.
Porque estarás con Dios,
Dios estará en tu corazón,
y no tendrás miedo.
Estamos aquí de paso,
y la muerte que algunos temen
no es el final,
sino el principio de lo eterno.
Deja que Dios te susurre sus amores al alma,
y enamorado ya no tendrás miedo.
Pues cuando se está enamorado…
Se está feliz y confiado.
Cántale a la vida,
y no llorarás a la muerte.
Porque quien canta está contento de su vida,
y cuando puedes estar contento
es porque estás en el bien,
y es la bondad
la que reina en tu vida.
Que la bondad sea tu brújula,
y no caerás en las trampas de Satán…
pues los arrecifes del mal
son imanes para los barcos que navegan sin rumbo.
Y tú sabes cuál es tu rumbo:
Dirección EL CIELO ETERNO.
Montserrat Bellido Durán
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