.
Ayúdate a ti mismo
No esperes que la vida te solucione los problemas.
Ayúdate a ti mismo.
Sé valiente.
Aprende a vivir solo.
Porque solo vienes al mundo,
y solo te irás de este mundo.
Siempre solo con Dios.
Sonríe,
Dios te ama.
Dios te enseñará a vivir solo con Él.
Entonces, cuando muera tu cuerpo y viva tu alma,
no tendrás miedo,
porque siempre habrás vivido sólo por y con Dios.
Vive pensando solamente en Dios,
y así vivirás de verdad,
en la tierra y en el Cielo Eterno.
Así te ayudarás a ti mismo,
cuidarás de tu ser,
de tu alma...
Y serás solamente de Dios.
Ayuda a Dios con tu amor ayudar a los demás;
y te ayudarás a ti mismo.
Sólo Dios basta.
Montserrat Bellido Durán
© copyright
