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Ríanse
Ríanse los incrédulos.
Ríanse los vengativos.
Ríanse los necios.
Ríanse los malvados.
Ríanse de ti todos ellos.
Tú harás tu vida igual, en paz y amor con Dios.
Ríanse de tus pensamientos.
Ríanse de tu fe.
Ríanse de tu lógica.
Ríanse de tu sabiduría.
Ten tú pena por ellos, que no saben lo que hacen.
Ríanse de tus fracasos.
Ríanse de tus desgracias.
Ríanse de tu pesar.
Ríanse de tu tristeza.
Llegará el día en que tu alegría será causa de su envidia.
Ríanse las hienas.
Ríanse las comadrejas.
Ambas desconocen el poder de la oración
y sólo saben reírse de los que con obras demuestran su fe.
Reza por ellas, pues no saben reír,
ya que sólo pueden reír de las desgracias ajenas.
Maldad disfrazada de risa sale de sus corazones.
Pídele a Dios que las bendiga y las haga santas.
Montserrat Bellido Durán
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