.
Mendigo
Como un mendigo.
Así te ha dejado el pecado.
Como un mendigo,
harapos se ha vuelto tu alma.
Como un mendigo,
deseas el amor de Dios.
Como un mendigo,
tu alma pide a gritos una vida digna.
Ve a confesar.
Ve a Dios arrepentido
a que te renueve el alma.
Y Dios te hará millonario.
Ve a confesar…
No esperes más…
Que tu tiempo,
tu vida,
tu amor;
Son para darlo a Dios.
Y mientras no estás en Su gracia,
no le das tu tiempo;
Porque estás en pecado,
y Dios no está contigo.
Ve a confesar.
Y Dios,
te hará rico en virtudes y gracias,
te hará multimillonario de Su amor.
Dios, con Su amor,
te vestirá de galas.
Y ya no serás un mendigo.
Todos te verán y dirán:
“Éste es un hijo de Dios,
es un Elegido,
es amado de Dios y ama a Dios,
mirad cuanta luz desprende su alma”
Y es que;
Vestirás las galas del Amor…
Del Esposo Enamorado de tu alma.
Y este Amor da y dará Luz al mundo.
Montserrat Bellido Durán
© copyright
