.
Sé dueño de ti mismo
Sé dueño de ti mismo.
Y serás santo.
Sé dueño de tu “Yo” interior,
domina tu debilidad,
machaca tus puntos flacos,
y serás santo.
Reza,
lucha,
confiesa,
comulga,
cumple con los Diez Mandamientos de la Ley de Dios
y los Cinco de la Iglesia,
cumple con tu deber de estado,
y serás santo.
Une tu alma a Dios,
entonces;
Podrás unir tu alma a tu mente,
y la mente dominará tu cuerpo.
Serás dueño de ti mismo.
Serás una persona de verdad,
serás santo.
Que Dios sea el dueño de tu alma,
de tu corazón…
Y podrás ser dueño de ti Mismo;
Por estar Dios en ti,
por ser tú de Dios,
por estar en Su gracia,
por haber confesado tus pecados ante un sacerdote.
Y serás santo.
Dios te hará santo.
Te costará,
Pero con Dios lo lograrás.
Pídele ayuda a Jesús,
reza a la Virgen María,
reza a tu Ángel de la Guarda.
Muchas veces caerás,
y siempre te levantarás;
Te irás a confesar.
Y Dios, te dará la ayuda que necesitas,
y ganarás,
ganarás la batalla contra el mal,
y serás santo.
Sé dueño de ti mismo,
y serás santo.
Dios te hará santo.
Montserrat Bellido Durán
© copyright
