.
Con intensidad
La intensidad bien encaminada
es lo que nos hace hombres de bien.
Uno puede amar u odiar con intensidad,
esto demuestra que tiene fuerza interior.
Entonces…
Quien ame con intensidad,
siga amando a Dios
y concentrando todas sus fuerzas en ser Santo.
Quien odie con intensidad,
que use de su intensidad y la encamine hacia el amor,
hacia el perdón y la misericordia,
hacia Dios.
Es la intensidad,
la voluntad,
la oración,
la humildad,
y la ayuda de Dios
lo que te hará Santo.
Jesús,
Dios Mismo,
pagó en la Cruz tus pecados.
Lo tienes fácil para ser Santo.
Ve a Dios y a los sacramentos.
Ama intensamente a Dios.
Montserrat Bellido Durán
© copyright
