.
En un mundo imperfecto
En un mundo de chocolate,
sería natural que todo fuera de chocolate.
Tú no vives en un mundo de chocolate,
pero…
aunque puedes comer chocolate,
tú vives en un mundo imperfecto;
vives en un mundo que Dios lo creó perfecto,
pero que con el pecado de Adán y Eva;
se volvió imperfecto.
Acéptalo.
Ayúdate a ti mismo y a los demás,
a vivir en este mundo imperfecto,
con tus imperfecciones
y las imperfecciones de los demás.
Ayúdate a perfeccionarte
y a que los demás se perfeccionen…
Tienes que luchar para ser perfecto
como Tu Padre Dios es Perfecto.
No importa que te cueste,
no importa cuántas lágrimas sangre tu alma acongojada
por tu imperfección…
Sigue luchando.
La Virgen María Madre de Dios te ayuda,
pídele ayuda.
Jesús Mismo está en los Sacramentos,
ve a ellos
y lo tendrás a Él en persona.
No dejes que se aburra tu ángel de la guarda,
háblale… deja que te ayude.
Y en este mundo imperfecto,
alcanzarás la perfección
que se te dará por Gracia de Dios…
Por tu lucha y amor a Él.
Montserrat Bellido Durán
© copyright
