.
Afición a la Santidad
La afición es importante,
porque siempre tomamos vivo interés
por cuanto tenemos afición,
y más o menos pronto…
nos inclinamos a amar lo que nos interesa,
y el éxito proviene al cabo del amor
a nuestra obra.
Ama la Santidad.
Hazla motivo de afición.
Y tendrás éxito para con ella.
Porque deseando ser santo,
te unirás cada vez más a Dios
y a la Virgen María,
y el demonio no podrá contigo.
Pues estás predestinado a ser santo.
Ama la vida.
Ama a tus padres y respétalos, cuídalos.
Ama a tus hermanos y ayúdalos.
Ama tu alma y pide su santidad,
que es el Templo del Espíritu Santo.
Montserrat Bellido Durán
© copyright
