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Modélate tú mismo
La naturaleza humana es muy plástica,
sobre todo en la juventud,
y si no la modelas tú mismo…
la modelarán manos ajenas.
Decide tú como quieres ser,
y sé como quieras.
Puedes adquirir nuevas cualidades,
o desenvolver las que tienes
por medio del esfuerzo,
la oración y los sacramentos,
hasta un grado muy superior
al que te dio la naturaleza.
Pues en tu interior tienes
el rastro del soplo de Dios…
sí,
del soplo que dio vida a Adán.
No te dejes vencer por tu naturaleza inferior,
ésta que te ata al pecado,
pues puedes elevarte.
Debes trepar alto.
Ya que eres hijo de Dios.
Y tu Padre te espera en el Cielo,
porque quiere abrazarte,
quiere mimarte con mil amores y alegrías,
con la paz que anhelas.
Montserrat Bellido Durán
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