.
Mediocre o Santo
No te condenes a ser un mediocre
cuando tu carácter debidamente ejercitado
hará de ti un Santo.
No te conformes.
Pon el listón muy alto.
No tengas miedo.
Sé exigente contigo mismo.
No saques de ti el 30%
cuando puedes sacar el 100%.
Puedes ser mejor,
lo sabes muy bien.
Nadie tiene derecho
a no hacer cuanto tenga en su mano
para conseguir la santidad.
Eres Hijo de Dios
y Dios te ama.
¡Muévete!
Reacciona.
Así,
muy bien.
Dios está contento contigo,
serás santo.
Montserrat Bellido Durán
© copyright
