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Tu vocación: La Santidad
No hay cualidad necesaria para la santidad
que no puedas cultivar
con disposición, esfuerzo
y la Ayuda de Dios.
Pues el éxito consiste
en el perseverante ejercicio
de las virtudes ordinarias,
la oración,
y las gracias y ayudas
que Dios te da en los Sacramentos.
La Santidad es
el triunfo de la constancia
unida al Amor de Dios.
Ya que es el amor
lo que le da valor a tus obras;
el amor a Dios y por Dios.
Y es que el Amor de Dios,
lo puede todo en ti
si tú te dejas.
¿Cómo?
Viviendo tú en gracia de Dios,
por confesar y comulgar.
Montserrat Bellido Durán
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