• Home
  • Artículos
  • Audiovisual
  • Libros
  • Contact

 

.

La dicha viene de Dios

 
Cuando luchamos para ser santos.

Cuando ponemos esmero en ser buenos, perfectos…

Esforzándonos hasta llegar al sacrificio;

Nos hacemos dueños de nuestra alma.

Y somos dichosos.

Porque…

La DICHA de Dios Reina en nuestros corazones.

Ya que percibimos la dicha de Dios por ver que le amamos,
que intentamos ser santos.

Dios se alegra de ver que quieres ser santo.

Dios se alegra de ver cuánto lo amas.

Dios se alegra de ver que actúas con y por bondad siempre.

¿Quieres notar la dicha de Dios en ti?

Ámale…

Ama a Dios sobre todas las cosas.

Entonces por amarle de verdad;

Tu vida irá hacia Dios.

Tu vida estará bajo los ojos de Dios.

Porque, vivirás por Dios.

Pensarás en Dios.

Actuarás bien por Dios.

Y Dios estará Dichoso por ti.

Así pues, por tu alma estar en contacto directo con el alma de Dios, por vivir tu alma en gracia de Dios…

Notarás en ti la Dicha de Dios, y serás feliz.

Haz feliz a Dios.

Hazle reír.

Dale alegrías con tu vida.

Y en tu alma gozarás de la mayor dicha del mundo:

La Dicha de Dios.

 

Montserrat Bellido Durán

© copyright

 

 

 

 

  • Leer más artículos AQUÍ


  • Home
  • Artículos
  • Audiovisual
  • Libros
  • Contact

Copyright 2007.